Un psicólogo es aquel profesional especializado en
un área determinada de la psicología (psico, del griego ψυχή,
"alma"
o "actividad mental", y -logía, -λογία, "tratado",
"estudio" o "ciencia"), que es la ciencia que
estudia los procesos mentales en sus tres dimensiones: cognitiva (pensamiento),
afectiva (emociones)
y comportamental (conducta).
Competencias del psicólogo
En el Perú, los títulos de Grado en Psicología especifican
las competencias adquiridas. En el caso de Licenciados en Psicología,
el artículo 2 de la Ley del Trabajo del Psicólogo (28369) dice que “El
psicólogo es el profesional de la conducta humana, con competencia en la
promoción, prevención, diagnóstico, tratamiento y recuperación de la salud
mental de la persona humana, la familia y la comunidad, en el ámbito
psicosocial”
Áreas de especialización
La psicología es
una ciencia compleja, con muchas maneras diferentes de observar e interpretar
la mente y la conducta humana y de aplicar los conocimientos obtenidos. A
medida que se ha ido desarrollando como disciplina científica y profesional, se
ha producido también una creciente especialización, tanto en interés por la
investigación como en términos de formación.
Tras finalizar su formación universitaria fundamental, el
psicólogo debe especializarse en una o varias de estas áreas concretas de
la psicología - aquellas
que mejor se adapten a sus intereses y capacidades - para poder desarrollar
eficazmente una actividad profesional productiva. Algunas de las ocupaciones
profesionales del psicólogo con más tradición y población son las siguientes:
Psicólogo
experimental
La psicología experimental es,
históricamente, la especialidad más antigua dentro de la psicología desde
su nacimiento como ciencia a finales del siglo XIX.
La labor primordial del psicólogo experimental comprende el desarrollo de
habilidad y metodología para la investigación científica y la ampliación del
conocimiento existente sobre los fenómenos psicológicos. Para ello, realizan
investigaciones sobre todos los procesos psicológicos, desde los más básicos - como
el aprendizaje,
la memoria, la sensación,
la percepción, la cognición,
la motivación y la emoción
- a los más complejos. En la actualidad, la mayor parte de estas
investigaciones se realizan en las Universidades, aunque también se desarrollan
en laboratorios privados.
Psicopatólogo
Es el profesional de la psicología especializado en el campo
de la psicopatología (tradicionalmente también
conocida como psicología anormal o psicología de la anormalidad), se
interesa por el estudio de las irregularidades psíquicas y las conductas
anormales, interpretando dichas anormalidades como desviaciones cuantitativas
de la conducta normal, abarcando así desde las frecuentes divergencias de menor
importancia a las grandes desviaciones de la normalidad que, aunque más
excepcionales, suponen un problema de enorme importancia social.
La tarea primordial del psicopatólogo consiste en
proporcionar cuenta y razón descriptiva sistemática de todas las
irregularidades de la conducta, cualquiera que pueda ser su grado de severidad,
en clasificarlas y en tratar de explicar cómo aparecieron. Su tarea está, por
tanto, más bien orientada hacia la teoría, centrada en la ampliación del
conocimiento existente sobre las diversas afecciones mentales.
Psicólogo
clínico
Los psicólogos clínicos se interesan fundamentalmente en el
diagnóstico, causa y tratamiento de los trastornos psicológicos, que fluctúan
de leves a muy graves. Es decir, el psicólogo clínico hace de la personalidad y
la conducta mal ajustadas su campo de estudio y, mediante el uso de
procedimientos terapéuticos - principalmente las diversas modalidades de psicoterapia
-, trata de cambiar su medio de manera que se restablezca su equilibrio
psíquico. En esto se diferencia de la especialidad afín de la psicopatología,
en su orientación más práctica. Además, la mayor parte de los psicólogos clínicos
están formados para llevar a cabo investigaciones, retroalimentando, de esta
manera, las teorías psicopatológicas sobre las que se apoyan. Es conveniente
aclarar que los psicólogos clínicos no están autorizados para prescribir
fármacos; no obstante, en algunos estados de EE.UU. han adquirido este derecho,
sólo después de realizar una formación de postgrado.
Asesor
psicológico
Estos psicólogos orientadores, al igual que los
clínicos, efectúan - e interpretan - pruebas psicológicas, entrevistan y
observan a aquellos que vienen a pedirles ayuda y les dan consejos prácticos
para resolver el problema que les trajo inicialmente. Trabajan primordialmente
con los problemas de adaptación que pueda sufrir la persona "normal".
Debido a la naturaleza de esta orientación profesional, la población que acude
mayoritariamente al orientador psicológico son jóvenes que sufren problemas de
adaptación educativa, vocacional o social, debido a lo cual en todo colegio y universidad existe
un servicio de atención y orientación psicológica a disposición del estudiante.
A diferencia de los psicólogos clínicos y los
psicopatólogos, estos psicólogos se interesan principalmente por los problemas
"normales" de ajuste que la mayoría de nosotros enfrenta en algún
momento de su vida, como el estrés ocasionado por el trabajo, las disputas
conyugales, los problemas de desarraigo, etc. Normalmente, tanto los psicólogos
clínicos como los consejeros reparten su tiempo entre atender a pacientes e
investigar sobre las causas de los trastornos y desajustes psicológicos y la
efectividad de diferentes tipos de psicoterapia y
consejería.
Deontología profesional
La actividad profesional del psicólogo lleva consigo
necesariamente implicaciones éticas, estando sometida, por tanto, a exigencias
y obligaciones profesionales de carácter deontológico. Estas consideraciones
morales son normalmente acordadas y divulgadas por los colegios profesionales
de psicólogos. En el preámbulo de la Declaración sobre las Normas Éticas
de la Profesión Psicológica, adoptadas por la Asociación Psicológica Estadounidense (APA),
se señala que:
"El psicólogo cree
en la dignidad y en la valía del ser humano individualmente considerado. Queda
comprometido a aumentar la comprensión que el hombre tiene de sí mismo y de los
demás. Mientras prosigue esta empresa, procura el bienestar psicológico de cualquier
persona que puede buscar sus servicios o de cualquier sujeto, humano o animal,
que pueda ser objeto de su estudio. No emplea su posición ni sus relaciones
profesionales para finalidades que no vayan de acuerdo con estos valores, ni
debe permitir que ello suceda cuando sus propios servicios son empleados por
otros. Si bien demanda para sí mismo la libertad de investigación y de
comunicación, acepta también la responsabilidad que confiere esta libertad:
de competencia, cuando la reclama; de objetividad, en el informe de sus
hallazgos, y de consideración para los mejores intereses de sus
colegas y su sociedad."

No hay comentarios:
Publicar un comentario
Déjame tu comentario...